Enviado por mnunez el
31 de Agosto del 2026
En septiembre reconocemos el trabajo asociativo solidario de las personas sordas

Cada mes de septiembre, Colombia y el mundo se unen para reconocer y celebrar a la comunidad sorda. En nuestro país, el último viernes de septiembre se conmemora el Día Nacional de la Persona Sorda, una fecha que coincide con dos celebraciones de alcance mundial: el Día Internacional de las Lenguas de Señas, el 23 de septiembre, y el Día Internacional de las Personas Sordas.

Estas conmemoraciones son una oportunidad para visibilizar no solo los desafíos que enfrenta esta población, sino también el poder transformador de la organización colectiva y la asociatividad solidaria.

En nuestro país existe un ejemplo consolidado de este espíritu asociativo: la Federación Nacional de Sordos de Colombia (Fenascol), una organización constituida como corporación de segundo grado, sin ánimo de lucro y de beneficio social.

Fenascol agrupa a 27 asociaciones de sordos de carácter regional, departamental, distrital y municipal, articulando esfuerzos locales en una sola voz nacional. Esta estructura demuestra cómo la unión de organizaciones más pequeñas puede generar un impacto mucho mayor: representación ante el Estado, incidencia en política pública y servicios que responden a las necesidades reales de la comunidad.

El trabajo de la Federación se sostiene en objetivos que ponen en el centro el fortalecimiento asociativo:

· Empoderar a las asociaciones de personas sordas como gestoras sociales de su propio desarrollo.

· Proteger y defender los derechos de las personas sordas.

· Impulsar la creación y consolidación de nuevas asociaciones, apoyándolas y coordinándolas.

· Promover y proteger la Lengua de Señas Colombiana (LSC), incluyendo su investigación.

· Ofrecer servicios de calidad ajustados a las necesidades de la población sorda.

· Asesorar a entidades públicas y privadas en temas relacionados con esta población.

· Incidir en política pública, participando en el diseño de leyes, normas y programas.

· Fomentar la investigación y divulgación de avances científicos y tecnológicos en beneficio de las personas sordas.

· Respetar y visibilizar las distintas formas de comunicación que utiliza la comunidad sorda colombiana.

El caso de Fenascol es un recordatorio de que cuando las comunidades se organizan, se escuchan y se apoyan mutuamente, logran incidir en la vida pública y mejorar sus condiciones de forma sostenible. La asociatividad solidaria no es solo un modelo organizativo: es una herramienta real de defensa de derechos, de construcción de identidad colectiva y de generación de oportunidades.

En septiembre de 2026, desde la Unidad Solidaria invitamos a nuestra comunidad a reconocer y valorar este tipo de iniciativas, que nos recuerdan el poder que tiene la unión de esfuerzos para construir una sociedad más incluyente y equitativa.

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