Los resultados del mercado laboral de septiembre abren una oportunidad para destacar el aporte de las empresas asociativas a la generación de ingresos, el trabajo y el desarrollo económico territorial.
Colombia registró 24,25 millones de personas ocupadas en septiembre de 2026, 322.000 más que en el mismo mes del año anterior, de acuerdo con la Gran Encuesta Integrada de Hogares (GEIH) del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE). La tasa de desocupación nacional se ubicó en 8,0 %.
En este contexto, fortalecer las capacidades productivas, promover la asociatividad y ampliar las oportunidades de acceso a los mercados son caminos para continuar impulsando el desarrollo económico de las comunidades.
Las organizaciones de la economía solidaria cuentan con características que pueden contribuir a este propósito: el trabajo colectivo, la cooperación, la gestión compartida de iniciativas productivas y la posibilidad de articular capacidades para responder a las necesidades de los territorios.
Desde las cooperativas, las asociaciones mutuales, los fondos de empleados y otras formas asociativas, el modelo solidario ofrece alternativas para organizar actividades económicas, fortalecer emprendimientos colectivos y generar oportunidades de trabajo e ingresos.
El desafío está en consolidar organizaciones sostenibles, con capacidades administrativas y productivas, acceso a herramientas financieras y tecnológicas, y mejores posibilidades de comercialización. Para avanzar en esa dirección, la articulación institucional y el acompañamiento a las organizaciones resultan fundamentales.
La asociatividad solidaria es una vía para convertir las capacidades de las comunidades en oportunidades de desarrollo, productividad y bienestar territorial.
Fuente: DANE, Gran Encuesta Integrada de Hogares (GEIH), septiembre de 2026.
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