En el departamento de Risaralda se llevó a cabo la segunda asamblea del circuito solidario, un espacio que reunió a organizaciones lideradas por mujeres rurales, campesinas, indígenas y negras, quienes continúan consolidando procesos de organización, producción y desarrollo comunitario en sus territorios.
Durante la jornada participaron asociaciones clave como AMUNS, la Asociación de Mujeres La Nueva Semilla y ASOPABEL, organizaciones que hacen parte del circuito solidario del departamento y que representan el trabajo colectivo, la dignidad campesina y el liderazgo en la transformación social y productiva.
Este espacio permitió reconocer el papel fundamental de las mujeres en la Economía Solidaria, no solo como participantes, sino como lideresas que impulsan procesos organizativos, fortalecen el tejido social y generan alternativas económicas sostenibles para sus comunidades.
Desde la Unidad Solidaria se continúa acompañando estos procesos que nacen en el territorio, reafirmando el compromiso con el fortalecimiento de la economía popular, solidaria y comunitaria, donde las mujeres cumplen un rol esencial en la construcción de oportunidades y en la defensa de la vida rural.
El encuentro también evidenció que la organización colectiva sigue siendo una herramienta clave para avanzar en el desarrollo territorial, especialmente cuando son las mujeres quienes lideran iniciativas que integran producción, comunidad y sostenibilidad.

