La Unidad Solidaria invita a las organizaciones de la economía solidaria, asociaciones campesinas y comunidades rurales afectadas por la contingencia a conocer y activar las rutas institucionales dispuestas para acceder a apoyo, atención y recuperación.
Ante las afectaciones ocasionadas por el terremoto y sus impactos sobre viviendas, actividades productivas y medios de vida de las comunidades campesinas, la Defensoría del Pueblo ha socializado una serie de orientaciones para facilitar el acceso a las medidas de atención, apoyo y recuperación disponibles.
Uno de los principales llamados de la Defensoría del Pueblo es a participar en las jornadas de censo y registro realizadas por las alcaldías y los Consejos Municipales de Gestión del Riesgo, en los territorios afectados.
Posteriormente, se recomienda realizar la inscripción en el Registro Único de Damnificados (RUD), herramienta fundamental para acreditar la afectación y facilitar el acceso a las medidas de atención, apoyo y recuperación.
En caso de no haber sido incluidos en el registro, las personas afectadas pueden solicitar orientación y apoyo ante las Personerías Municipales, la Procuraduría General, la Defensoría del Pueblo y los consultorios jurídicos de las universidades.
Para las familias cuya vivienda o tierra haya resultado afectada, entre las medidas señaladas se encuentran:
Subsidio de arrendamiento: puede gestionarse a través de la Alcaldía, en articulación con la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), ante FONVIVIENDA.
Reubicación: las personas afectadas pueden acudir a las Alcaldías, los Consejos Municipales de Gestión del Riesgo, la Agencia Nacional de Tierras (ANT) y el Ministerio de Vivienda.
Estas rutas buscan contribuir a que las familias damnificadas puedan contar con alternativas de alojamiento y avanzar en soluciones frente a la pérdida o afectación de sus viviendas.
La atención no se limita a la vivienda. La Defensoría también señala rutas relacionadas con la recuperación de proyectos productivos, la seguridad alimentaria, la reactivación de actividades agropecuarias, pesqueras y acuícolas, así como la refinanciación de obligaciones.
En materia de animales y producción agropecuaria, las comunidades pueden acudir a las Alcaldías, Consejos Municipales de Gestión del Riesgo, Instituto Colombiano Agropecuario (ICA), Unidades Municipales de Asistencia Técnica Agropecuaria (UMATA), Secretarías de Agricultura y Comités Municipales de Bienestar Animal, para recibir orientación sobre atención de animales y prevención de afectaciones fitosanitarias.
Asimismo, se contempla la rehabilitación de canales cortos de comercialización y el acceso a insumos agropecuarios, como parte de las acciones necesarias para recuperar las capacidades productivas de las comunidades.
Las personas damnificadas que estén inscritas en el RUD pueden remitir solicitudes a la Agencia de Desarrollo Rural (ADR) para acceder a las rutas de atención correspondientes.
Entre las alternativas divulgadas se encuentran el Programa de Canastas Alimentarias, orientado a facilitar la compra de cosechas de población campesina y su entrega a familias con necesidades alimentarias, y el Programa Fondo de Acceso para Insumos Agropecuarios, que permite subsidiar la compra de fertilizantes y otros insumos necesarios para la producción.
La recuperación de las comunidades afectadas requiere una respuesta integral. Por ello, entre las medidas de apoyo también se contempla el bienestar emocional y la atención psicosocial, además de la recuperación de proyectos productivos y las condiciones de seguridad de las familias y comunidades damnificadas.
Desde la Unidad Solidaria reiteramos nuestro compromiso con las organizaciones de la economía solidaria y las comunidades campesinas, promoviendo la articulación institucional y la difusión de las rutas que permitan avanzar en la recuperación de los territorios afectados.

