Enviado por alejandro el
14 de Septiembre del 2026
Buenaventura se organiza: la Unidad Solidaria acompaña una economía construida desde el territorio

Cooperativa Multiactiva de Segundo Nivel Unidos por le Pacifico, COOMPACTO, Cooperativa Multiactiva de Percadores de Buenaventura, COOMULPESAB Y Asociación de Mujeres Conocedoras de las Hierbas Ancestrales. ASOHIERBAS representan la fuerza de las comunidades que decidieron unirse para transformar sus actividades productivas en procesos organizativos sostenibles. La Unidad Solidaria acompaña este camino mediante formación, asistencia técnica y articulación institucional, fortaleciendo una economía que nace del trabajo, la identidad y los saberes del Pacífico.

En Buenaventura, organizarse no es solamente cumplir un requisito legal o reunirse alrededor de unos estatutos. Organizarse es proteger el trabajo de las familias pescadoras, defender los conocimientos transmitidos entre generaciones, mejorar la comercialización de los productos y construir una voz colectiva frente a las instituciones y al mercado.

Esa convicción está presente en las experiencias de COOMPACTO, COOMULPESAB Y ASOHIERBAS, tres organizaciones vinculadas a diferentes sectores de la economía popular del Distrito y que hoy avanzan en su fortalecimiento con el acompañamiento de la Unidad Solidaria y la articulación de aliados institucionales y académicos.

En sus testimonios, líderes como Parménides Caicedo, Beatriz Mosquera y Sara Caicedo coinciden en una idea fundamental: cuando la comunidad se organiza, aumentan sus posibilidades de crecer, gestionar recursos, abrir mercados y mejorar las condiciones de vida de sus integrantes.

Detrás de cada organización existen años de trabajo, dificultades y aprendizajes. También hay familias que encontraron en la cooperación una alternativa para no continuar enfrentando solas los desafíos económicos del territorio.

Una red para unir las capacidades de Buenaventura

COOMPACTO Cooperativa Multiactiva de Segundo Nivel Unidos por el Pacífico, surgió como una plataforma de integración para organizaciones de la economía popular, comunitaria y solidaria de Buenaventura.

Su importancia radica en la posibilidad de reunir a asociaciones, cooperativas, unidades productivas, pescadores artesanales, mujeres platoneras, emprendedores, prestadores de servicios y comunidades que históricamente han trabajado de manera dispersa.

La cooperativa integra a más de 117 organizaciones y busca articular sus capacidades dentro de un circuito asociativo solidario. La apuesta consiste en que estas organizaciones no permanezcan aisladas, sino que puedan comprar, producir, transformar, comercializar y prestar servicios de manera conjunta.

La Unidad Solidaria ha acompañado este proceso desde su etapa de consolidación, promoviendo espacios de diálogo, formación y articulación. Este respaldo ha permitido identificar las capacidades productivas existentes, fortalecer la estructura cooperativa y construir una visión compartida sobre el desarrollo económico de Buenaventura.

El acompañamiento también ha contribuido a acercar a las organizaciones con instituciones públicas, entidades territoriales, universidades y otros posibles aliados. De esta manera, COOMPACTO avanza como un instrumento creado desde el territorio para representar intereses comunes y generar oportunidades colectivas.

No se trata de reemplazar la autonomía de las organizaciones. La labor de la Unidad Solidaria consiste en reconocer los procesos comunitarios existentes y aportar herramientas para que sean más sólidos, democráticos y sostenibles.

El mar también enseña a cooperar

Muy cerca de este proceso se encuentra la Cooperativa Multiactiva de Pescadores Artesanales de Buenaventura, COOMULPESAB, una organización que reúne aproximadamente a 103 familias vinculadas a la pesca artesanal.

Cada jornada comienza mucho antes de que el pescado llegue a las plazas de mercado. Detrás de cada producto existen pescadores que se adentran en el mar, mujeres que limpian y preparan los alimentos, transportadores, comerciantes y familias enteras que dependen de esta cadena productiva.

Sin organización, buena parte de ese esfuerzo puede perderse entre los altos costos de operación, la falta de infraestructura, las dificultades de conservación y la presencia de intermediarios que reducen los ingresos de los productores.

COOMULPESAB representa la decisión de enfrentar esas dificultades colectivamente. La cooperativa busca mejorar las condiciones de sus asociados, fortalecer la comercialización y preservar una actividad que forma parte de la identidad económica y cultural del Pacífico colombiano.

La Unidad Solidaria ha acompañado a la organización en el reconocimiento de sus necesidades, el fortalecimiento de sus capacidades y su vinculación al Circuito Asociativo Solidario de Buenaventura. Este proceso permite que la pesca artesanal sea comprendida no solo como una actividad de subsistencia, sino como un sector con capacidad para generar trabajo digno, seguridad alimentaria y desarrollo territorial.

El acompañamiento institucional adquiere sentido cuando llega hasta el lugar donde ocurre la vida productiva. Por eso, las visitas y conversaciones con las organizaciones permiten conocer directamente sus embarcaderos, sus métodos de trabajo, sus dificultades logísticas y las aspiraciones de las familias asociadas.

Los saberes de la plaza se convierten en organización

En las plazas de mercado de Buenaventura también se construye economía solidaria. Allí, entre plantas medicinales, frutas, alimentos tradicionales y conversaciones cotidianas, trabajan mujeres que durante años han conservado conocimientos ancestrales y sostenido a sus familias.

ASOHIERBAS es una expresión de esa economía. Sus integrantes comercializan productos relacionados con los saberes tradicionales y encuentran en la asociatividad una posibilidad para dignificar su labor, mejorar sus espacios y fortalecer su participación económica.

Muchas de estas mujeres han desarrollado su actividad durante años sin suficiente reconocimiento, acompañamiento técnico o acceso a oportunidades institucionales. Su organización permite que dejen de ser vistas únicamente como vendedoras individuales y sean reconocidas como portadoras de conocimientos, trabajadoras y actoras fundamentales del desarrollo local.

Mediante la labor de la Unidad Solidaria y el apoyo técnico de la Universidad del Tolima, ASOHIERBAS ha participado en espacios de formación y fortalecimiento organizativo. Estos encuentros han permitido revisar su misión, proyectar su futuro, mejorar el trabajo colectivo y comprender las posibilidades que ofrece la economía solidaria.

Este acompañamiento ha sido valorado por las propias integrantes como un proceso cercano y respetuoso, construido desde sus necesidades y experiencias. La formación no llega para desconocer lo aprendido en la plaza, sino para ayudar a convertir esos conocimientos en una organización con mayor capacidad de gestión.

Acompañar significa construir con las comunidades

La presencia de la Unidad Solidaria en Buenaventura hace parte de una estrategia orientada a fomentar y fortalecer la asociatividad popular, comunitaria y solidaria en los territorios.

El trabajo no termina con la creación formal de una cooperativa o asociación. La sostenibilidad de estas organizaciones requiere acompañamiento continuo, formación en principios solidarios, fortalecimiento administrativo, definición de objetivos, construcción de planes de trabajo y articulación con mercados e instituciones.

Por esta razón, la Unidad Solidaria ha acompañado a Coompacto, Coomulpesab, Asohierbas y otras organizaciones mediante acciones como:

• Formación en asociatividad, cooperativismo y economía solidaria.
• Asistencia técnica para fortalecer sus estructuras organizativas.
• Apoyo en la construcción de planes y objetivos colectivos.
• Caracterización de capacidades, necesidades y actividades productivas.
• Promoción de los Circuitos Asociativos Solidarios.
• Articulación con entidades públicas, universidades y aliados territoriales.
• Visibilización de los procesos y saberes de la economía popular.

Esta labor busca que las organizaciones cuenten con herramientas para tomar sus propias decisiones, gestionar oportunidades y participar en la construcción del desarrollo regional.

Un circuito que conecta el territorio

Los Circuitos Asociativos Solidarios permiten que varias organizaciones se relacionen entre sí para producir, transformar, intercambiar y comercializar bienes y servicios. En Buenaventura y el Bajo Calima, este proceso reúne a organizaciones dedicadas, entre otras actividades, a la pesca artesanal, la agricultura, la gastronomía, la confección, el turismo comunitario y el comercio popular.

La propuesta parte de una realidad sencilla: una organización aislada puede tener dificultades para comprar insumos, transportar sus productos o encontrar compradores; varias organizaciones articuladas pueden compartir capacidades, reducir costos y crear mercados propios.

Este modelo también favorece que una mayor parte del valor generado permanezca en el territorio y beneficie directamente a las familias productoras.

La Unidad Solidaria cumple un papel articulador en la construcción de estos circuitos. Su presencia facilita el encuentro entre organizaciones que, aunque habitan el mismo territorio, no siempre habían tenido la oportunidad de reconocerse como parte de una misma red económica.

Organizarse es crecer como comunidad

Las historias de COOMPACTO, COOMULPESAB Y ASOHIERBAS, demuestran que la economía solidaria no comienza en los escritorios. Comienza en el mar, en las plazas, en los barrios y en los lugares donde las comunidades trabajan diariamente para sostener la vida.

La Unidad Solidaria acompaña estos procesos convencida de que las organizaciones populares no son beneficiarias pasivas, sino protagonistas con conocimientos y capacidades para dirigir su propio desarrollo.

Cada jornada de formación, visita al territorio y encuentro interinstitucional fortalece una construcción de largo plazo. Los resultados se expresan en organizaciones más unidas, liderazgos fortalecidos, nuevas alianzas y una mayor capacidad para representar los intereses de sus asociados.

En Buenaventura, las comunidades están escribiendo una historia en la que la cooperación ocupa el lugar del trabajo aislado y la organización transforma necesidades individuales en soluciones colectivas.

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